Las ojeras se deben a alteraciones en la coloración de la piel ubicada debajo de los ojos debido a una producción excesiva de melanina y a la dilatación de los capilares próximos a la superficie de la piel. Se trata de un problema estético, que afecta a gran cantidad de personas de todas las edades.
Entre las causas más comunes de aparición de las ojeras están los problemas hormonales o de circulación, el tabaquismo y el alcohol, la sobreexposición a la luz solar sin protección, la ausencia de nutrientes, la resequedad de la piel y la falta de descanso.
No todas las ojeras son iguales, por lo que es imprescindible realizar un buen diagnóstico para determinar el tratamiento más adecuado.
Para tratar la pigmentación de la piel, empleamos técnicas de luz pulsada en invierno, combinadas con tratamientos domiciliarios a base de una crema despigmentante. Por otro lado, para mejorar y remodelar el contorno ocular utilizamos pequeñas cantidades de ácido hialurónico depositadas en el surco, lo cual permite mejorar el hundimiento.
Obtenemos resultados naturales, reduciendo el aspecto cansado y envejecido del rostro, devolviendo vitalidad y frescura a la mirada. El tratamiento se realiza en varias sesiones de corta duración y los efectos duran de 12 a 18 meses, según el paciente. Es un tratamiento poco doloroso y que no requiere crema anestésica ni baja laboral.